En Sevilla, hace ya algún tiempo ocurre esta fabulosísima noticia. Fíjense nada mas:
El dueño de una vaca en una parcela impone una demanda en contra de su vecino (quien tiene un burro). La demanda es por ACOSO SEXUAL, que llevó a la pobre vaca cansada del asedio de su insistente pariente mamífero a la muerte al caer por un barranco (suicidio?).
Resulta demás que el "santo burrito" con negras y libidinosas intenciones pertenece al pesebre en vivo que organizan todos los años en época de Navidad en los municipios de San Roque.
